Antonio Ortuño Terriza cuenta...
Entrevista a Antonio Ortuño Terriza, escribe como psicólogo para padres y madres.
Cuenta cómo y dónde se te ocurrió la idea de escribir tu obra.
Me dedico a dar pautas a los padres y madres para que ejerzan sus funciones educativas con buenas prácticas, intentando fomentar la responsabilidad y la felicidad de sus hijos e hijas.
Me di cuenta que las técnicas que trabajaba con ellos les eran útiles y eficientes.
Así que decidí escribir mi forma de abordar los conflictos cotidianos de las familias para que llegara a más público.
¿De dónde sacaste la información? Cuéntame cómo fue el proceso de escritura.
La información es fruto de mi trabajo, de lo que me cuentan las familias a la hora de aplicar las técnicas, las metáforas y herramientas.
También estuve dedicándome a repasar bibliografía, para ver que contaban, y que no contaban. Me dí cuenta que en mi forma de trabajar, sobre todo a la hora de poner límites, mis aportaciones eran novedosas y bastante creativas.
¿De dónde te viene las ganas de escribir?
Bueno, fueron las mismas familias que acudían a mis terapias las que me animaron a hacerlo.
Suelen pedirte bibliografía sobre cómo educar mejor, y percibí que no había ningún libro que reflejara al cien por cien lo que les quería trasmitir. Así que me pise manos a la obra.
¿Cuánto tiempo te llevo escribir el libro?
Un año.
¿Cómo compaginaste tu vida cotidiana con la escritura del libro?
Sin problemas.
¿Cuáles fueron las principales dificultades con los que te encontraste?
El estilo de escritura. Yo he sido siempre muy verbal, en las terapias, en las conferencias y cursos, y era la primera vez que escribía en serio.
El primer borrador era una mezcla extraña.
A veces escribía como padre, a veces como profesional.
A veces pensaba que los lectores eran padres y madres, a veces profesionales.
Al final, decidí escribirlo como psicólogo a padres y madres.
Cuéntame alguna anécdota sobre tu proceso de escritura.
Bueno, un alto porcentaje de los ejemplos que pongo en el libro son de mis propias hijas, de mi propio proceso de ser padre.
Educar es pasar de ser imprescindibles a prescindibles.
Bueno, un alto porcentaje de los ejemplos que pongo en el libro son de mis propias hijas, de mi propio proceso de ser padre.